VIAJES

Viaje en tren Sofía-Estambul

Tiempo de lectura: lo que tardas en calcular el cambio de levas a euros de cabeza.

Veo que te gustó el primer viaje y quieres repetir. ¡Me alegro mucho! Esta vez viajaremos en el tren Bosphorus Express desde Sofía a Estambul. Viviremos la experiencia de viajar en un tren nocturno con literas al más puro estilo del Orient Express. Hablo en plural porque en este viaje nos acompañan también Gemma y Esther.

Compramos los billetes en la estación, donde nos atiende una señora búlgara de lo más amable que nos dice que ha visitado España varias veces y le encanta. Para nuestro asombro, el billete nos cuesta solo 55,74 leva [28,5 €] y tendremos un camarote con dos literas, es decir, cuatro camas. También existe la posibilidad de comprar un billete solo con asiento, pero es más divertido ir dentro de un camarote, ¿no crees?

Son las 18:00 y entramos al tren. Es la primera vez que viajamos en un tren con literas y estamos emocionadas. Nos toca el camarote justo al lado del señor azafato, que es un turco muy simpático que se ofrece a hacernos una foto en nuestro camarote al vernos tan contentas. Nos pide que enseñemos los billetes. Después nos abastece de sábanas, mantas, almohadas, agua, zumo y galletitas [mi neurona salta de alegría]. Y aprendemos a decir “gracias” en turco: teşekkür ederim que se pronuncia /teshekiúr edérem/.

Ellas, emocionadas

En las literas suelo coger la cama de abajo y en este viaje no iba a ser menos, siempre pienso que voy a caerme y aplastar al de abajo, se ve que prefiero ser la aplastada. Esther elige la cama de abajo también, pero más tarde se arrepentiría porque el niño del camarote contiguo no paraba de darse cabezazos contra la pared y no la dejaba dormir. Aunque yo diría que le dolía más a él que a ella XD.

A la 01:30 h nos avisan de que vamos a parar en la frontera búlgara y las autoridades van a entrar a pedirnos el pasaporte. Nos miran, nos preguntan si llevamos alcohol o algo de contrabando. Las preguntas de rigor, vamos. El trámite transcurre sin problemas, no como les pasó a los amigos de unos amigos de Gemma, a los que les “regalaron” una botella de licor a su entrada al autobús. —Qué bien ­—pensaron—, ya tenemos la fiesta asegurada en Estambul. Les hicieron pagar en la frontera y, al final del viaje, el conductor se las reclamó. Historias de la vida.

El tren retoma la marcha a las 2:10 h. Ya no nos dormimos, porque en 20 minutos llegaremos a la frontera turca, donde tendremos que bajar del tren y mostrar nuestro pasaporte y la visa electrónica que hemos sacado antes de empezar el viaje. ¿No te lo había dicho? ¡Ostras! ¡No te van a dejar entrar al país! XD

Bajamos del tren con las legañas pegadas y ojeras de panda. Hace fresquete y tenemos que hacer cola, pero ¡qué más da! Es la primera vez en mi vida que me han sellado el pasaporte y eso lo merece. En el sello indican la fecha, el medio de transporte con el que te desplazas y que se trata de una entrada en el país.

¡Pasaporte sellado!

Volvemos al tren y a las 03:15 h vuelven a entrar las autoridades para pedirnos el pasaporte y mirar el equipaje. Ahora ya sí que podemos seguir durmiendo. Llegaremos a Estambul, estación de Halkali, a las 8:30 h. Ten en cuenta que en Estambul es una hora más que en Bulgaria (dos más que en España) en el horario de invierno.

Llegamos a Halkali y salimos del tren. No sabemos bien hacia dónde ir, pero le hemos caído bien al señor azafato y nos dice que le esperemos, que ahora nos ayuda. Como no le hemos entendido del todo bien, pasamos un poco de él y seguimos a la multitud, pero todos parecen estar igual de despistados que nosotras. Finalmente, el señor azafato nos alcanza y nos dice que van a venir dos minibuses. Con el billete entra un servicio de shuttle bus hasta la estación de Sirkeci [Sirkeci İstasyonu], situada muy cerca del puerto y a escasos metros del centro.

En el minibús suena música turca, nos gusta, la añadimos a nuestra lista del viaje, la bailamos con la cabeza y la gente sonríe. De camino nos dejamos impresionar por las banderas turcas ondeantes y las imponentes mezquitas. Después de una hora llegamos a la estación de Sirkeci. Nos cargamos las mochilas a la espalda y salimos a la calle. Nos envuelve el gentío, las calles abarrotadas de gente dentro de un caos ordenado y respiramos el olor a mar. Estamos en Estambul, vamos a disfrutarlo al máximo.

4 Comments

    • sonjakerze

      ¡Hola, Zaide!
      Gracias por pasarte y comentar. Estambul me encantó, fue la primera ciudad de Turquía que conocí y me enamoró todo de ella. 🙂
      ¡Saludos viajeros! 😉
      Sonia

  • Fabián

    Hola Sonia, excelente resumen de tan intrépido viaje. Sabes si esta misma linea sale desde Rumania, estuve leyendo y parece que es el mismo tren pero no estoy seguro. Saludos!

    • Sonja Kerze

      ¡Hola, Fabián! Gracias por tu comentario 🙂
      Nunca he ido desde Sofía a Rumanía, pero he estado buscando y parece que el Bosphorus Express sí que va a Bucarest, pero tienes que hacer un transbordo. Otra opción es coger un tren de Romanian Railways (CFR) que hace el trayecto directo. Te dejo el enlace donde lo he encontrado: https://www.rome2rio.com/map/Sofia/Bucharest#r/Train
      Si haces el viaje, nos cuentas.
      ¡Saludos!

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